El Palacio Salvo ha sido un monumento emblemático para la sociedad montevideana, situado sobre 18 de julio enfrente del mausoleo de Artigas, ha sido el deleite de turistas y curiosos de la increíble arquitectura que este ostenta.

Simbolo de poder y crecimiento de la época, nos ha estado acompañando desde ya hace más de 8 decadas.

Sin embargo hay otras historias sobre el Palacio Salvo que pocos conocen, historias oscuras, misteriosas.

Investigando por la red encontré este artículo, que relata la historia y las apariciones de algunos de los habitantes sobrenaturales que rondan este “Palacio”, y que se niegan a marcharse.

La historia:

El Palacio Salvo se comenzó a construir en el año 1923 , finalizando la obra en el año 1928.Fue realizado por el arquitecto Mario Palanti , el ingeniero Lorenzo Gori Salvo y decorado por el pintor Enrique Albertazzi.

El nombre del Palacio es por quienes fueron los ideólogos de la obra , los hermanos Salvo.

Los Salvo eran tres hermanos que compraron el predio en 650.000 pesos para construir una obra similar al edificio Barolo de Buenos Aires.

Allí había una confitería llamada La Giralda, en donde se escuchó por primera vez en 1917, los compases de La Cumparsita.

Durante dos años se perforó el suelo hasta llegar a una profundidad de doce metros para levantar un edificio que se compone de dos sótanos, piso bajo, entresuelo, 10 pisos altos completos , 16 pisos de torre, mas la plataforma del faro lo que hace un total de 31 pisos.

El area del terreno es de mts2 1798.95 , teniendo mts. 33.50 sobre la Avda. 18 de Julio y 53.70 mts. sobre la Plaza Independencia y calle Andes ( datos extraídos del antiquísimo libro provisto por el administrador del Palacio Salvo ).

El edificio ha sido estudiado y construido para hotel – dice en el antes mencionado libro histórico – , ya que el hecho de ser Montevideo una ciudad de turismo y la ausencia absoluta de hoteles de de categoría a excepción de los balnearios , ha decidido la construcción de este hotel.

Angel Salvo, uno de los tres propietarios del edificio murió antes de que el Palacio estuviera terminado, y cinco años después de la inauguración también murió José, otro de los hermanos.

José Salvo era un importante empresario.

Tenía dos hijas y una de ellas estaba casada con un joven de origen humilde llamado, Ricardo Bonapelch. La noche del 29 de abril, Salvo fue atropellado por un auto y murió a consecuencia de las múltiples heridas.

Las investigaciones llevaron a la detención del conductor que había sido contratado por Bonapelch para matar a su suegro y quedarse con parte de la fortuna. Bonapelch murió años más tarde en la cárcel cumpliendo su condena.

Ha sido imposible conocer la cantidad de obreros, técnicos y artesanos que trabajaron durante los años en que se levantó toda la estructura. Para su edificación se emplearon materiales tan valiosos como mármoles de Carrara, granito de Alemania para los arcos de La Pasiva y roble del Cáucaso para sus puertas.

Los salones del primer piso con ornamentación Art Decó fueron realizados por el pintor italiano Enrique Albertazzi, quien también trabajó en los vitrales del Palacio Legislativo.

Historia de fantasmas:

Todos los vecinos que aseguran haber visto a Don Pedro, el espectro del Palacio Salvo, coinciden en la descripción de su apariencia: es alto, elegante y siempre lleva un paraguas. También concuerdan en que es un fantasma bueno, y no le tienen miedo. Un hombre sostiene que lo salvó de las garras de un ladrón y una niña dice que la ayudó cuando caía de las escaleras.

Vecinos testimonian que lo vieron en las escaleras y en el piso siete. Las puertas suelen abrirse solas. Inquilinos sostienen que el edificio trae suerte.

Escépticos, desconfiados y suspicaces, sepan que las siguientes líneas no serán de su agrado. Evítense futuras indignaciones y, por favor, muden sus ojos de esta página a partir del siguiente punto. Ahora sí, solo quedan los soñadores, los que tienen la esperanza de que haya algo luego de la muerte, quienes al menos se permiten el beneficio de la duda y no hacen gestos dubitativos cuando alguien, sin titubeos, habla de fantasmas.

Una de las más populares historias sobre el espectro del Palacio Salvo data de 1999. Ismael Rodríguez llegó al edificio a las once de la noche y subió en ascensor a su apartamento del piso siete. El largo pasillo estaba, como siempre, inmerso en la más tenebrosa de las oscuridades. Apenas introdujo la llave en la cerradura algo lo paralizó, sintió el filo de una navaja rozándole la garganta y el susurro del hombre que lo instó a abrir rápido la puerta. El delincuente no improvisaba, sabía lo que quería. “Sé que cada martes viene un hombre con un portafolio lleno de plata”, le dijo.

Era cierto. Ismael esperaba semana tras semana a un socio suyo que llegaba, desde el departamento de Canelones, para dejarle una importante suma de dinero. Intentó explicarle, sin faltar a la verdad, que ese día la persona no iría. El ladrón no le creyó y se sentó a esperar que llegara su botín. El silencio y la tensión hacían de cada segundo una eternidad. Pasaron 45 minutos hasta que, por sorpresa, la puerta se abrió. Ambos adjudicaron el hecho a una corriente de aire, pero luego vieron en el pasillo a un hombre alto, elegante, vestido de negro que, pese al buen tiempo, sostenía un largo paraguas, y caminaba de un lado hacia el otro. “¿Quién es él?”, preguntó preocupado el delincuente. Ismael le dijo lo único que sabía, lo que comentaban todos sus vecinos: “Dicen que es un fantasma”. El copador entendió de inmediato que una navaja era poca arma como para enfrentarse a las fuerzas del más allá y huyó despavorido.

Todos los relatos coinciden en una cosa: el fantasma del Palacio Salvo es bueno. Algunas historias, como la de Ismael, vienen de boca de sus protagonistas que, aunque con reticencia, se atreven a contarlas; otras se convirtieron en leyendas urbanas a las que el tiempo borró los nombres de sus personajes principales. La apariencia del espectro es la misma en todos los testimonios; aunque algunos le atribuyen un sombrero tipo bombín, como el de Chaplin, y otros no. También concuerdan en cómo se llama: Don Pedro.

¿mitos? Los porteros del Salvo sostienen que en varias oportunidades el ascensor va hasta el piso siete y baja vacío. “Es algo que pasa desde hace años y no entendemos porqué. Incluso sucedía antes que pusieran los ascensores nuevos”, cuenta Héctor Guerrero, que trabaja en el turno matutino. Pablo Barboza, que hace el horario de la noche, asegura que una vez vio como las puertas del hall se abrían y cerraban solas. Ambos garantizan que no sienten miedo.

Cinco años atrás una inquilina vio a un elegante caballero mientras subía por una de las escaleras del Salvo. Al no reconocerlo se preocupó y luego de pasar a su lado giró la cabeza para observarlo: éste había desaparecido. “No pudo bajar tan rápido”, asegura. Otra vez, allí mismo, una niña se tropezó y rodó por algunos escalones hasta caer, alguien la ayudó a levantarse y logró calmarla del susto; cuando la pequeña dijo cómo era quién la había socorrido la descripción coincidía con la del llamado Don Pedro.

Y hay más. Hace pocos meses un hombre que no quiso ser identificado hizo una investigación sobre la historia del Palacio y sacó cientos de fotos del edificio. En una de ellas aparece la silueta difuminada de una persona, con la apariencia de un dandy de los años treinta, parada en uno de los rincones del hall. Los avances de la tecnología pueden hacer dudar si la imagen es real, pero de todos modos lo que sucede con ella es curioso. El administrador del edificio, Jorge Gil, asegura que la fotografía se borró tres veces de su computadora “sin que apretase nada”. Ismael, en tanto, aclara que quien aparece en la foto no es el fantasma que él conoce.

El psicólogo social Néstor Ganduglia, autor de los libros: Historias del Montevideo mágico e Historias mágicas del Uruguay interior, cuenta algunas de estas anécdotas sobre el fantasma del Palacio Salvo con la certeza que son veraces. “Existen muchas coincidencias, sobre todo en la descripción de Don Pedro. De todos modos no da para preocuparse, él sigue los lineamientos de los fantasmas montevideanos, que no son como los de las películas de Hollywood, en las que están siempre furiosos y vienen del otro lado solo para hacer desastres. Las apariciones uruguayas son como la gente de acá, tipos tiernos”, relata.

¿Quién es el espectro? “Muchos de los que cuentan historias misteriosas sobre el Palacio relacionan al espectro con Don José Salvo, que puso buena parte de los esfuerzos de su vida en levantar el edificio”, señala Ganduglia.

Los tres hermanos Salvo -Ángel, José y Lorenzo- compraron el terreno en el emblemático rincón de la Plaza Independencia en 1921, lo obtuvieron al carísimo precio de 650.000 pesos. Demolieron el viejo edificio del café La Giralda -conocido, entre otras cosas, porque allí se estrenó el tango La Cumparsita en 1917- y encargaron la obra al arquitecto Mario Palanti y al decorador Enrique Albertazzi.

Si bien todos los uruguayos no pueden coincidir en que existan fantasmas en el Salvo, sí se podrían poner de acuerdo en que la estructura representa “la fealdad entrañable de la ciudad”, dice entre risas Ganduglia. Una opinión parecida tuvo el arquitecto francés Charles Édouard Jeanneret-Gris, conocido como Le Corbusier, cuando al visitar Montevideo en 1929 sugirió demoler el edificio con un cañón.

Dos años demoraron en levantar los 27 pisos, realizar los dos sótanos y construir los 370 apartamentos. En ese entonces, con sus 95 metros de altura, fue el edificio más alto de América Latina. Algunos historiadores, a la hora de explicar los símbolos que se desprenden de cada recoveco de la estructura, manifiestan que los Salvo eran masones.

Ángel no llegó a ver la obra terminada, falleció antes. En tanto, José Salvo murió cinco años después de su inauguración en 1928, asesinado por un sicario contratado por su yerno Ricardo Bonapelch, íntimo amigo de Carlos Gardel. El chofer Artigas Guichón fue el encargado de atropellarlo en Agraciada y Lucas Obes el 29 de abril de 1933, cuando iba rumbo al cine Paso Molino. Los vecinos creen que él es el fantasma.

Agradezca antes de irse. Ismael no vive más en el edificio, sin embargo es propietario de varios de los apartamentos que hay en él. “Los uso para alquilar y siempre los tengo todos ocupados. Los que se van vuelven, pues es aquí que vivieron los mejores momentos de sus vidas. El Salvo trae suerte”, asegura.

Los vecinos no se cansan de contar historias sobre pésimos estudiantes que mejoran sus calificaciones, empresarios menores que logran cosechar grandes negocios y mujeres que conocen a flamantes “príncipes azules”. Todo eso entre las paredes del envejecido monumento nacional. Pero esa ventura puede convertirse en un arma de doble filo. Una vieja leyenda dice que quienes se van del edificio deben agradecer y saludar ante sus puertas, y los que no lo hacen pueden sufrir terribles consecuencias.

Ganduglia sabe infinitas historias sobre este supuesto castigo para los inquilinos ingratos. En una de ellas habla de un señor que montó una empresa de importaciones y exportaciones. Se trataba de un emprendimiento humilde pero que, superando todas las expectativas, prosperó con rapidez. Al poco tiempo este hombre ya era un importante empresario y estaba en condiciones de tomar más empleados y ampliar sus instalaciones. Cuando se mudó olvidó saludar ante las puertas del Palacio. Se fundió en pocas semanas.

Otra aparición. Aunque impresionaba su gigantesca estatura y su blanca palidez, lo que más impactó a Ismael de esta mujer fantasma fueron sus enormes y redondos ojos violetas. “La vi con Don Pedro algunas veces, también en el piso siete. Pero casi siempre el hombre del paraguas estaba solo”, asegura.

Él vivió más de 20 años en el edificio y sostiene que incluso mantuvo diálogos con esta aparición femenina. “Mi hermana tenía un tumor en el cerebro y sufría unos fuertes dolores de cabeza. Un día, mientras la estaba cuidando, vi una sombra en otra habitación, me acerqué y era esta persona de los ojos violetas. Me dijo que para calmarle el dolor yo le tenía que tomar las sienes con las manos. Lo empecé a hacer y cuando la agarraba, aunque parezca increíble, ella dejaba de sufrir. Me dijo también que le quedaba un año de vida, cuando los médicos le habían dado pocas semanas”, recuerda Ismael. Su hermana murió 12 meses después.

Antiguas profecías

Las palabras fluyen de su boca mientras observa un punto fijo en la nada. El psicólogo social Néstor Ganduglia cuenta cada historia como si la estuviera viendo: “Existe una antiquísima profecía que vaticina una gran catástrofe, según ésta el Norte sucumbirá bajo el fuego y el Sur bajo las aguas. Francisco Piria, amigo de los Salvo, creyó reconocer uno de los lugares que las profecías dicen que se van a salvar. Marcó este sitio con un triángulo, cuyos tres vértices son: un obelisco en Rivera, el Castillo Piria y la fuente que está en la Plaza Matriz”.

Por otro lado, los Salvo indicaron el lugar hasta dónde llegaría el agua. Está en el propio casco del Palacio. “Por el momento son leyendas, pero al ver lo que pasa con el clima toman cada vez más sentido”, agrega Ganduglia.

Don Pedro en el Solís

Ismael Rodríguez es el testigo que más veces dijo ver al fantasma del Palacio Salvo. “Incluso me lo encontré algunas veces afuera del edificio”, asegura.

“Un día veníamos de Neptunia con un grupo de amigos en un auto y en confianza decidí contarles a ellos sobre el fantasma. Cuando se los dije se empezaron a reír, pero todos se callaron cuando miramos para la parte de atrás y nos dimos cuentas que venía con nosotros. `Ese es`, les dije. Se quedaron todos duros. Cuando alguien me dice que no existe, el tipo aparece”, cuenta.

Aunque ya hace varios años que no vive en el Palacio, Ismael dice que se encontró con el fantasma también en el Teatro Solís y que a veces lo ve por 18 de Julio. “Recuerdo una vez que una sobrina me estaba tratando de loco y el hombre del paraguas apareció”, señala.

FUENTE:

Diario el País

www.montevideo.gub.uy

Página oficial del Palacio Salvo

EDICION:

Ghostbustersmvd

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comentarios
  1. May dice:

    Genial muy bueno este post, sin duda que el Salvo siempre atrajo mi atención. Por otro lado me impone respeto. El verano pasado vi un documental en el atlanitdoc acerca de sus habitantes y la verdad te deja de cara, lo recomiendo

  2. stefany dice:

    hola he sacado varias fotos en el palacio salvo , recorri varios pisos y una vez cuando estaba apuntando con la camara vi un silueta d una persona adelante mio , enseguida la apague xq me asuste , mis amigos no me creen me dicen q estoy loka xo yo se q es cierto … , al otro dia volvi hacer lo mismo xo esta vez tape la pantalla del cel cosa q si veia algo no me asustara .. viendo las fotos en una q saque de la escalera veo como un humo de color azul tipo como la parte de arriba del cuerpo de una persona …. la verdad nose estoy en duda si es un fantasma o alusinacion mia

    • Hola Stefany:
      Si tu estas loca, nosotros más 😉 , quedate tranquila que casos como los que vivistes hay miles en el mundo por día, ya sea por energía, espiritus o algo más.
      El palacio Salvo ha sido un lugar con muchas apariciones paranormales, no sería nada extraño que tu las vieras, lo que si tener el don de verlas y documentarlas dos veces, eso ya no es suerte, o los atraes o de lo contrarío tienes el poder de sentirlos y por eso sabes bien donde buscar.
      Nos encantaría a ayudarte y si tienes fotos o videos para analizarlos.
      Un beso grande y estamos a las ordenes.-

  3. gustavo dice:

    Soy argentino y amante de Uruguay y su gente en todas sus facetas. Montevideo es mágico, sin duda. Por mi trabajo, llego todas las semanas y siempre descubro cosas. No he tenido oportunidad de ver fantasmas, aunque estoy convencido de que los hay. Conozco amigos que han filmado y grabado y como los conozco bien, resultan de mi mayor confianza. Uno de ellos, con su familia, convivió varios años en una casa en donde los escuchaban y veian. Se habían acostumbrado a ellos y no sentian temor. Cuentan que contrataron los servicios de una persona, que logró que se fueran.

  4. antonella dice:

    como estan

  5. andres dice:

    tremenda pagina, tremenda informacion, llegue justo buscando informacion del palacio salvo y entre aca, ya mismo voy a recorrer cada rincon de la pagina, te felicito

  6. js-soriano dice:

    yo una vuelta tuve que ir una tarde-noche casi y si,es cierto tiene una energia extraña(pesada para mi gusto),la note enseguida de entrar al ascensor como que no estas solo,y esos pasillos ufff…a proposito yo vivi 3 años en el ex hotel rambla de pocitos y si saben de alguna historia cuentenla porque es un edificio muy raro(ademas de la escaleras y pasillos abandonados que tiene y que dan miedo),algo tiene,si alguien sabe de algo que lo posteen gracias,saludos!

  7. stephanie dice:

    yo vivi en el 2010 en el apto 811, la primer noche que dormi alli, me desperte a las 3 de la mañana y vi, sentada en la esquina del apto una mujer, era una silueta negra pero stoy segura que era mujer… le comente al otro día a quien era mi pareja en ese momento y se estremecio… sus hijos pequeños de 3 y 5 años tmb la habian visto hacia unos meses atras… al enterarme de esto me erice toda… ya que cuando la vi no senti miedo, incluso pense que podia haberla imaginado, claramente no fue asi.
    stephanie

  8. Pia dice:

    Hola! La verdad muy bueno el artículo. Me mudo en una semana para un apartamento en el Palacio Salvo, y ya habia escuchado hablar sobre fantasmas en el edificio, pero me quedo mucho más tranquila después de leer esto, un poco de suerte no me vendria mal!!
    Me mudo al piso 8 así que en algun momento me tocara cruzarme con Don Pedro, esperemos que sea como se dice acá!!
    Gracias por la información y repito, muy bueno el articulo!
    Saludos

  9. La Ositto dice:

    muy bueno el Palacio Salvo siempre me llamo la atenion….es como q tiene su misterio y su encanto cuando paso por ahi no puedo parar de mirar y siento esas ganas inmensas de entrar seguro me sorprendere mucho de sus tantas historias

  10. no puedo creer que el arquitecto alla dicho de demolerlo con un cañon

  11. uruguayo dice:

    Me entere que el rambla tuvo un incendio y fallecieron varias personas en 2 de sus pisos cuando lo estaban reformando hace varios años para adaptarlo de hotel a apartamentos …se confirma esa sensacion rara que yo tuve ahi..alguien sale algo mas sobre eso?

  12. Katherin dice:

    Ahora mi sueño es irme a vivir al Palacio Salvo..

  13. Luis Alberto Silva dice:

    Excelente trabajo, felicitaciones. Mi mujer Lilian y yo (chilenos), estuvimos hace muy poco en Montevideo, sabíamos de la existencia de este magnifico edificio, pero no de sus historias de fantasmas. Lamentablemente no lo visitamos por su interior, como lo hicimos con su “hermano gemelo” Barolo en Buenos Aires, sólo nos conformamos de sacarle fotos por su exterior. La próxima vez de todas maneras intentaremos subir por sus ascensores y escaleras a ver si nos encontramos con don Pedro, que si es tan amable y educado como son la mayoría de los uruguayos, será muy grato cruzar algunas palabras con él.

  14. FABULOSO dice:

    Buenisima la pagina,siempre me encanto el edificio y le he tomado varias fotografias,pero no conozco el interior,cosa que me encantaria y tal vez conocer a Don Pedro.

  15. Carina Salvo dice:

    Hola a todos, en mi ignorancia no conocía este hermoso edificio, la verdad es que me llama poderosamente la atención, dado que, mi apellido es Salvo, y no somos muchos por estos pagos (les escribo desde Buenos Aires), gracias por compartir la información.

  16. FABULOSO dice:

    y de repente tenes algun antepasado comun con los Salvo constructores del palacio,es como dijo mujica “de algun lado venimos”..saludos

  17. iva dice:

    Que edificio mas espectacular!!!!!!! la primera vez que fui a Montevideo solo pude verlo de afuera, la segunda vez llegue hasta la recepción asi que espero que en mi próxima visita llegue a conocerlo mucho mas!!! adoro Montevideo y a su gente!!!

  18. javier dice:

    Estoy por mudarme al un apartamento en el piso siete pero luego de leeer me da un poco de miedo

  19. fabuloso dice:

    dale mudate y despues nos contas a todos como te va….

  20. armando silva dice:

    MONTEVIDEO ES MAGICO!!!!!!!!!!!!!!!……….. Y “EL SALVO”, TENEBROSO!!!!……. SIEMPRE ME CAUSO (Y NUNCA SUPE EXPLICARLO) CIERTO ESCOZOR CUANDO TOMABA EL ASCENSOR PARA VISITAR A MI AMIGA MARUJA BONILLA!!!!!!!!!!!!!…….. QUE SI MAL NO RECUERDO, ERA EL 9 O EL 7?……. DE TODAS FORMAS, DE LEYENDAS SE CONOCE EL MUNDO CONSTRUYENDO LA HISTORIA………….. GRACIAS……. A QUIEN SE TOMO EL VENERABLE TRABAJO DE ESTA INFORMACION!!!!…..SALU’!!!!!!…….

  21. hernan dice:

    yo tungo mi tia que vive hay y yo una bes me fui a quedar y me labanto para ir al banio y en el pasillo abia una sirueta prendi la luz y no avia nada le conte a mi tia y me digo que hayer el dia de los muertos le paso lo mismo

  22. Adriana dice:

    Mi madre vivió en el Salvo unos años y nunca tuve la suerte de ver a Don Pedro o a la Mujer, pero me fascinaba subir esas escaleras o tomar el viejo ascensor.Es un lugar especial, sin dudas, con una energía única.Y sí, yo saludaba al llegar y al irme, como marcaba la “tradición”, ni bien mi madre me la contó.No me gustan los apartamentos (prefiero los espacios grandes) pero si algún día tuviese que vivir en uno, me gustaría que fuese allí.Saludos y felicitaciones!Excelente el post!

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